martes, 12 de mayo de 2015

VIEJA PLANCHA, PISTO Y PAPAS NEGRAS, CON BURBUJAS DE TOMATE

Hoy vamos con una receta deluxe que lleva mucho tiempo en el tintero.

LAS BURBUJAS DE TOMATE Y MENTA

40-50 minutos + 2 horas de enfriado
1 Hoja de gelatina neutra
10 mililitros de agua hirviendo
2 Tomates maduros, pequeños
1 Hoja de menta
Aceite de oliva muy frío
Sal

Llenar un vaso alto con aceite de oliva y meter al congelador al menos 30 minutos, hasta que esté bien frío.
Mientras, cortar los tomates en trozos grandes y salar al gusto. Reservar en un bol para que vayan soltando líquido. Pasados 15 minutos colar el líquido obtenido y reservar.
Poner los tomates en el vaso de la batidora junto con la menta (puede ser cualquier tipo de hierba que os guste: rúcula, albahaca, hierbabuena, orégano, cebollino…) y triturar. Colar por un filtro de malla muy fina, si es de tela mejor. Sorprendentemente el agua de tomate casi no tiene color, así que nosotros pusimos un trocito de remolacha junto con los tomates, que le dio color y restó acidez al tomate, sin aportar casi sabor.
Mezclar con el agua de tomate filtrada con el agua “virgen extra” que teníamos reservada. En total deberíamos tener unos 75-100ml de líquido para 1 hoja de gelatina.
La gelatina neutra se debe poner en remojo unos minutos para que se ablande y luego diluirla en agua hirviendo (nosotros pusimos 10mililitros medidos para que no restara sabor al agua de tomate). En cuanto se deshace la gelatina en el agua caliente se va añadiendo agua de tomate y menta removiendo constantemente para mezclarlos bien (ojo, hay que añadir siempre el líquido poco a poco sobre la gelatina y no al revés). El liquido resultante debería estar a temperatura ambiente, si lo notas caliente enfríalo unos minutos en la nevera antes de seguir.
Sacamos el aceite del congelador y con la ayuda de una jeringuilla vamos echando gotas de agua de tomate. Al contacto con el aceite frío la gelatina irá cuajando y se mantendrá en forma de bolitas mientras cae. En nuestro caso, se podían poner hasta 4 gotas juntas antes de que empezara a caer en el aceite, así que hicimos bolitas de varios tamaños. No hay que ser impacientes, lleva su tiempo y el aceite debe estar muy frío o se rompen las bolitas. Quizá tengáis que enfriar el aceite más de una vez. También hay que tener en cuenta que la gelatina va cuajando también así que tampoco nos podemos quedar dormidos o no saldrán gotas de la jeringuilla.

Un poco de paciencia y mucha ciencia
Una vez duritas, unos 10 minutos, hay que colar las burbujas de tomate con cuidado y dejarlas un par de horas más en la nevera, siempre con un poco de aceite. Cuanto más tiempo estén en la nevera más duras se podrán, hasta ser como gominolas de tomate.

EL PISTO

1 Cebolla grande
1 Pimiento rojo grande
1 Pimiento verde grande
1 Calabacín grande
1 Berenjena grande
1 ½ kilos de tomates maduros
AOVE (jajaja… esto me gusta… Aceite de Oliva Virgen Extra)
Sal, azúcar y pimienta

Lavar, limpiar y picar la cebolla, los pimientos y los tomates (pelados si queréis) en dados medianos (de 1.5cmx1.5cm aprox- Mirepoix)
Cubrir de Aove el fondo de una olla y calentar a fuego medio. Poner la cebolla en el fondo y los pimientos encima. A los 3-4 minutos remover y pochar la verdura otros 10min aproximadamente a fuego medio, sin que se queme ni se dore.
Cuando esté la verdura añadir los tomates, remover bien y bajar el fuego al mínimo. Añadir sal al gusto, una pizca o dos de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate y mantener a fuego bajo hasta que el tomate esté completamente frito (puede estar hasta 2 horas, depende del agua que tenga la verdura). Para saberlo, el truco de la abuela es que el tomate está hecho cuando empieza a soltar el aceite en la superficie del pisto. El color debe ser rojo oscuro, brillante e intenso.
Mientras se cocina el tomate, cortamos el calabacín y la berenjena, también en mirepoix o un poco más grande, de 2cm o así. Se puede hacer con sólo calabacín, berenjena o con los dos, como más os guste.
Aquí ya al gusto, he visto que la receta se hace de varias maneras. O se cuecen los dados en agua y un poco de sal aparte y se añaden al pisto 5 minutos antes de apagarlo, o se añaden al pisto en crudo y se cocinan unos 15-20 minutos y que se hagan dentro. A nosotros personalmente nos gusta dorar a fuego fuerte los dados de calabacín y berenjena, que añadan ese toque tostado a plancha, y añadirlos 5 minutos al pisto antes de apagarlo.
Rectificar de sal y pimienta et voilá.

Es una delicia que se puede conservar varios días en la nevera o conservar en botes al vacío, se puede comer frío o caliente, congelar sin que pierda demasiado, usar como sofrito para un arroz u otro guiso, como plato principal o acompañamiento. Revuelto con unas papas a lo pobre está que te mueres, con unos huevos fritos se te saltan las lágrimas. Es una receta nutritiva y relativamente barata, y merece la pena hacer una buena cantidad si os ponéis a ello. Además es una receta de aprovechamiento de los excesos de producción del huerto, o si encuentras tomates maduros a buen precio. Todo un lujo de la gastronomía popular.

Para LAS PAPAS NEGRAS “no hay receta” exacta. Se lavan y se cubren con agua. Se cuecen con piel y abundante sal, un puñado generoso o dos, depende de las papas. Para medio kilo de papas nosotros pusimos unos 100gr de sal. Hay casas en las que se les pone medio limón al cocerlas, en otras no. Cubiertas con la tapa, con un paño o sin él, sin tapar, el caso es que cuezan a fuego lento hasta que estén blanditas por dentro, pinchar con un cuchillo fino para comprobar, con cuidado de no romper las papas. Al terminar la cocción escurrir y poner al fuego otra vez para que se sequen y se arruguen. Se formará su característica costra de sal.

LA VIEJA la hicimos filetes y la doramos a fuego fuerte. Marcar primero el lado de la carne y terminar por la piel para que quede crujiente. Quitar las escamas a mano para
no estropear el pescado.

Servir una cama de pisto, los lomos de vieja por encima, con la piel hacia arriba. Unas papas arrugás al lado y unas burbujas de tomate por encima.

Et voilà!!! Gustazo para el paladar y los sentidos
El toque ácido y fresco de las burbujas de tomate queda genial con el pescado, con el sabor intenso del pisto y con las papitas arrugás.

lunes, 11 de mayo de 2015

Gratén de papas y beterradas de G. Ramsey "a la Arado"

Aprovechando la continua cosecha de beterradas (remolachas) de nuestro flamante huerto, ahora ya alejado de los malos humos de la ciudad, y que muchas veces no sabemos qué hacer con ellas, probamos un día una receta del amado-odiado Ramsey, y, mira por donde, nos gustó mucho. Hicimos par de cambios y aquí la teneis...

Ingredientes (dos personas goldis): 4 papas, 2-3 beterradas (en peso más o menos lo mismo de cada), 1 bote de nata para cocinar de 200ml, sal, pimienta, queso al gusto para gratinar.

La idea es simple, se pelan ambos tubérculos y se pican en láminas del mismo grosor. Se intercalan en un recipiente de horno que tenga varios cm de alto, siendo lo artista que uno quiera ser. Se vierte la nata por encima y salpimenta. Se tapa bien con papel de alumininio o, mejor aún, con una bolsa de horno, y al horno a 180-200ºC unos 40min (el tiempo y la Tª dependen de la calidad del horno, ya hemos dicho que el nuestro es malucho). Cuando estén más o menos blanditas, poner el queso por encima y gratinar 5 minutos.

En círculos, en líneas, amontonás... al gusto!

Nosotros, nuestra cámara y el color rojo, incompatibilidad de caracteres!
Aspecto chocante, sabor sorprendente
Receta simple, muy rica (no queda para nada dulce a pesar del habitual sabor de la beterrada) y bastante ligera, sin contar nata y queso XD...

Buen provecho!!!!

martes, 9 de diciembre de 2014

FLAN DIGESTIVE

Al igual que la receta anterior, éste es un falso flan, y no sólo eso, sino que también es un cóctel digestivo del que disfrutamos todos los años en el culantroevento de navidad: el clasicazo sorbete de limón con cava,  sólo que este año hemos decidido darle un remozado y lavado de cara y convertirlo en un trampantojo curiosón...

Para empezar, hacemos un lemon curd, recomendamos esta receta de G&C, sólo que sustituimos un limón por dos limas (o dos por cuatro, al gusto) y, justo al retirar del fuego, en lugar de mantequilla, añadir 4 hojas de gelatina previamente hidratadas y remover muy bien. Aunque el lemon curd se hace mejor con termómetro, si lo hacemos a fuego bajo y estamos pendientes de cuando cuaje no lo necesitamos, se nota bastante cuando espesa.

Dejar enfriar un poco a temperatura ambiente y rellenar flaneras (ideal, de silicona, si son de otro material, engrasar un poco con aceite de girasol) con un dedo de la crema, intentando que se recubran los bordes en altura, es decir, haciendo una especie de cuenco de lemon curd que contendrá luego el helado. Es muy fácil de hacer si lo ponemos en la flanera, metemos en el congelador 10-15 minutos, sacamos y movemos la flanera para que cubra las paredes. Dejar en el congelador hasta que endurezca. El resto del lemon curd mantener a temperatura ambiente.

Para el helado, mezclar 90g de azúcar, 110g de cava y 165g de yogur griego. y poner a congelar removiendo de vez en cuando. Cuando esté bien sólido, poner dos cucharaditas en el hueco de las flaneras, dejar enfriar de nuevo hasta que endurezca y tapar con lemon curd de nuevo, de forma que el aspecto exterior sea un flan amarillo por completo, sin que se vea el helado. Mantener en congelador y desmoldar 10 minutos antes de servir y dejar al aire o 20 minutos y dejar en nevera.

Mezclar unos 100g de azúcar con el jugo de un limón, dos limas y un chorrito de agua. Calentar a fuego medio hasta que empiece a espesar. Dejar enfriar.

Servir el falso flan con un poco de caramelo de limón por encima.




Buen provecho!!!


lunes, 8 de diciembre de 2014

Falso flan de naranja




¡¡¡¡¡Premio al Mejor Postre en el almuerzo navideño de El Culantrillo!!!!!

Y digo lo de falso porque no lleva ni huevo ni va al horno. Muy fácil de hacer y queda buenísimo.

Ingredientes:

1 bote pequeño de leche condensada
1 vaso de zumo de naranja
1 paquete de gelatina de naranja (2 sobres)
1 paquete de sobaos pasiegos
Caramelo líquido

Preparación:

Caramelizar el molde. Poner a hervir medio litro de agua y diluir los dos sobres de gelatina, pasarlo a un bol y añadir la leche condensada y el zumo de naranja. Poner en el molde e ir colocando los sobaos con la parte dorada hacia arriba. Meter en la nevera hasta que cuaje, desmoldar y servir.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Sopa de Cebolla

Hola a todos/as. Aquí les paso una receta de una deliciosa y sencilla sopa de cebolla, típica de nuestros vecinos los franchutes (si no me equivoco). Eso sí, les recomiendo que antes de hacerla, esperen a que el tiempo acompañe porque es muy contundente ¿eh? Así que ya saben, a esperar al invierno o a prepararse para sudar! Les dejo la receta. ¡Ah! La forma clásica de presentarla suele ser en unas cazuelitas de barro individuales súper cuquis, pero si no tienen, busquen cualquier cacharro que puedan meter en el horno.

*Ingredientes: 

- 3 cebollas blancas grandes (500 grs. aprox.)
- 50 grs. de mantequilla.
- 1 vaso de vino blanco seco.
- 3 cucharadas soperas de brandy.
- 1 litro de caldo de pollo.
- 1 cucharada sopera de harina.
- rebanadas de pan rústico (2 ó 3 rebanadas por persona)
- queso emmental rallado.
- sal, pimienta y nuez moscada.

*Preparación: 

1. Cortamos las cebollas en juliana y las pochamos en la mantequilla.
2. Salpimentamos y añadimos la nuez moscada.
3. Cuando la cebolla esté bien pochada, añadimos la cucharada de harina y removemos durante 1 minuto.
4. Una vez que la harina "se ha cocinado", añadimos el vaso de vino y esperamos a que reduzca y el brandy. Igualmente, esperamos a que reduzca.
5. Añadimos el caldo de pollo tibio poco a poco y luego lo dejamos de 35-45 minutos. Cuando empiece a hervir, bajamos el fuego a la mitad.
6. Mientras tanto, vamos preparando las rebanadas de pan: precalentamos el horno. Untamos con mantequilla las dos caras del pan, las ponemos en la bandeja de horno (sobre papel, platina o lo que sea) y las retiramos en cuanto estén doradas.

*Emplatado clásico: 

-  Ponemos un par de cucharones en la cazuela, colocamos dos rebanadas sobre la sopa y encima ponemos una generosa cantidad de queso. Finalmente, lo llevamos al horno para que se gratine.

*Emplatado Isa´s Style: 

- Ponemos una rebanada en el fondo de la cazuela con un poco de queso sobre el pan, añadimos dos cucharones de sopa, colocamos otras dos rebanadas de pan encima de la sopa, le ponemos el queso y a gratinar.


             Ya ven, que más sencillo imposible y es una plato muy muy sabroso. ¡Repetirán seguro!

P.D. Le dedico esta receta a mi amiga Benjamine Budiman (¡la receta es de tu tierra!) y también a mi buen amigo Jorge, un Máster Chef en toda regla, que fue el que me enseñó a cocinar esta riquísima sopa. ¡Un abrazo!

miércoles, 23 de julio de 2014

Calzone de rúcula, tomates, pesto de rúcula y quesos al gusto



En Arado también se nos sale por la ventana la rúcula del huerto... XD

Masa: se puede usar cualquier masa de pizza que nos guste o de empanada o de hojaldre. Nosotros usamos una masa de pizza con cerveza que nos gusta mucho, de G&C, lo habían adivinado, verdad?? Cantidad depende del molde que se vaya a usar, pero como para dos pizzas individuales.
Relleno: hojas de rúcula, pesto de rúcula, tomates, queso al gusto (a ésta le pusimos queso tierno de cabra y grana padanno)

Precalentar el horno arriba y abajo a 200ºC.  Poner capita de masa bien estirada (si es hojaldre, pinchar con tenedor), capa de queso, capa de tomate, pesto de rúcula y hojas de rúcula. Aunque pusimos el queso debajo para intentar evitar que el tomate empapara la masa no lo conseguimos del todo. Aún así quedó rica. Se tapa con otra capa de masa y se cierra presionando los laterales. Meter en el horno y bajar a 180ºC, dejar hacer 30-35 minutos, hasta que se dore la masa (sobretodo vigilar la inferior, que es la que más cuesta que se haga).


Cortar en pedazos y tener algo de paciencia y buen fuelle para soplar ;)

Buen provecho!!!

Papas, habichuelas, tomates y cebolla (de la Poli)

Pa' situarnos, la Poli es la mami del Presi, y esta receta es de lo más sencillo de su legado gastronómico y a la vez, sorprendentemente, de lo más sabroso.

Ingrendientes: Papas buenas para sancochar (usamos unas rosadas de Jilorio que están de muerte), tomates, ajos, cebollas (en este caso combinamos puerro con cebollas, pues teníamos superhábit del primero), habichuelas, un chorro de aceite de oliva, vino blanco, sal y pimienta. Las cantidades dependen del número de comensales, lo que sale en la foto fue lo que usamos para cuatro raciones.


Picar todo en láminas (las habichuelas en trozos pequeños). Echar un chorro generoso de aceite de oliva en un caldero, poner a fuego medio e ir colocando una capa de cebollas/puerro, encima una de tomate, una de papas y una de habichuelas e ir repitiendo capas. Una vez estén hechas todas las capas, se ponen encima los ajos enteros con un golpe. Se salpimenta y se espera un poco para que se dore la capa inferior, cuando empiece a oler a chumascao (leve), se echa un chorro generoso de vino blanco (para estas cantidades, un vaso) bajar el fuego al mínimo y dejar cocer tapado muuuuuy lentamente, cuanto más, mejor (unas 2 horas mínimo).


Et voilà, un fantástico plato vegano y muy rico!!